Luna llena, tierra vacía y ardor en el agua

Author: Rodrigo D. Granados . /




Hace no mucho, cumplí uno de los deseos que venía demorando, por lo cruento de las condiciones objetivas para llevarlo a cabo. No soy lo que podríamos llamar un tipo esforzado; suelo ir al giro del pasillo de mi jardín cuando se me escapa la tortuga del terrario. Sé que allí se verá obligada a cambiar de marcha para evitar trompos o despistes. Llevo una silla plegable y espero tranquilamente en la chicane, confiando en que las leyes de la física, en concreto las fuerzas centrífugas, harán que el bólido deba aproximarse a la tribuna por el lado exterior de la primera curva en su raudo paso. A veces no llevo la silla porque ya varias veces, entre que voy a buscarla, y llamo a mi vecino para que me ayude a transportarla, Manuelita y su Meganan ya ha pasado por el lugar de la "empasillada", y es muy penoso correr tras ella para reconducirla. Ya volverá (es un pasillo sin fin).
Volviendo a lo que os contaba de mi deseo largamente postergado; una noche de verano, mientras soñaba que me bañaba en el mar desnudo (la moza y yo también lo estábamos) con una morena con más curvas que mi Jardín botánico enano, desperté por un apretón importuno. ¿Porqué será que esto no pasa cuando tengo la pesadilla recurrente de que soy el sherpa al que le ha tocado subir al Cerro de los ángeles con la mochila hasta los topes de cajas de cerillas?); la cuestión es que levantarse era impostergable, y al volver, me demoré en buscar las palas, la sombrilla y armar un cigarrito para después (logística inevitable para completar el sueño perfecto). Satisfecho por fin, me volví a la cama con las mejores esperanzas; media hora después, me había convertido en una peonza cabreada e incómoda, con los pies encogidos por la diversidad de artefactos que había depositado sobre ella para tenerlas a mano (lo peor de todo es haber descubierto que la nevera portátil pierde, y el hielo se deshace con prontitud). Miré el reloj y ví que las agujas estaban en las cinco en punto de la tarde; sin embargo aún no había amanecido. Perplejo, encendí la radio para saber si se trataba del desastre cósmico que tarde o temprano habría de ocurrir, como predijera el Chamán Chango en “Asuntos propios” un programa del que soy adicto en la radio nacional.
Habían sonado ya las señales horarias y alcancé oír a una locutora: “… las cuatro de la mañana en Canarias...” Me quedé un rato pegado a la radio para ver si había suerte y decían qué hora era en Edén, que está cerca de Alicante, pero empezaron a hablar de muertos en Irak, Afghanistán, Chechenia... ¡Jo, ya tenía yo bastante con mi “bañus interruptus”, como para andar entristeciéndome aún más!
Junté todo entre palabrotas, las eché en el coche y me dirigí a la playa para fotografiar un amanecer en el mar, mi anhelo largamente diferido por las horas en que suele ocurrir.
Cuando llegué a Los Arenales del sol, todavía eran sólo Arenales; aunque se veía sobre el mar un brillo difuso en el cielo. Tras pensar un rato caí en la cuenta de que seguramente, ese era el lugar por el que amanece, y que por la recurrencia del fenómeno, el cielo ya mostraba rastros de estar desteñido (una de las características de los efectos de la luz solar sobre la materia según he leído). Mientras esperaba, me di cuenta de que una espléndida luna llena rivalizaba en el horizonte opuesto con lo que habría de ocurrir seguramente al este. Tomé fotos de ella mientras esperaba, preguntándome si se trataba de una envidiosa actitud del satélite o aquello era común y no se estaba disputando mi atención. Decidí echar un sueñecito en la arena tras la tercera toma, ya estaba un poco cansado (tendré que engrasar el disparador). Cuando desperté, el sol estaba apoyado sobre las aguas, y curiosamente no se veía al mar bullir, con lo que seguramente su luz, a estas horas es más fría que a mediodía. Con los ojos entrecerrados, me pareció ver una cabeza en el mar como a un centenar de metros de la costa; ¿sería la morena?; miré alrededor y no vi a nadie; tampoco encontré ropa apilada o alguna toalla en las cercanías, con lo que mi corazón empezó a latir enloquecido (no creo que fueran menos de treinta pulsaciones por minuto). Me desnudé y me metí en el agua en dirección a ella; la luz me cegaba, pero alcancé a ver que lucía un gorro de baño azul y al parecer, estaba de espaldas. Nadé sigiloso para abrazarla por detrás y darle una sorpresa, mientras ella, flotaba inerte mirando al sol. La imaginé con los ojos cerrados, gozando de los primeros rayos del sol sobre la tierra, y recé para que supiera que era yo quien la abordaba en ese momento mágico y no se sorprendiera o asustara. Llegado a ella, con los ojos enrojecidos por la sal, la emoción y el deslumbre, busqué su carne ansiada. Mi piel ardía, pero no como yo recordaba, era bastante más intenso, diría que hasta desagradable. Su cuerpo no tenía las redondeces que mostraban en el anuncio del sueño, era poquita cosa la verdad.
Es lo último que recuerdo, porque tras tanto esfuerzo debí quedarme dormido. No sé qué fue de ella porque ya no estaba cuando desperté en el hospital desde el que escribo; volveré a buscarla cuando me den el alta por algo que me ocurrió mientras dormía. Tengo pocos datos, creo que me dijeron algo de una Carabella portuguesa. En cuanto me reponga la encontraré; pero intentaré convencerla de que nos encontremos en mi casa, a horas menos intempestivas. 

17 comentarios:

Pombolita dijo...

¡Pues muchas gracias, me encanta! Es que tiene todos los ingredientes para que me guste:
Es absolutamente surrealista,absurdo y gracioso, pero con un trasfondo tierno y muy malvado a partes iguales que me pone cantidad...
¿Vé qué fácil es contentar a las mujeres, Rodrigo?
Dos palabritas bien colocadas y al bote...

Er Tomatito dijo...

Raimundo, hermano...
ando al y caido: primero su colega Luzbel me roba el plin en su entrada anterior ( que uno es gitano y oliva, pero con tanta ceguera haber quien tiene redaños de comentar) y ahora su Pom bollita vuelve a delantarmese.

Se encuentra mejor? ya me dirá en ke hospital anda pa´ir con la familia a visitarle ( la nevera perdida la encontró? A no preocuparse que llevamos la nuestra)
Cuidese.
K´arte tiene maestro, k´arteee.

Logan y Lory dijo...

La historia-sueño o el sueño-historia no tiene desperdicio, las ansias natatorias en contacto con la portuguesita tampoco y nuestros deseos de que te recuperes pronto de esa dolencia que te ha llevado a ese hospital se hacen patentes en este fluir de mensajes escritos que uno lee y escribe y que consigue la proximidad en las vivencias y el sentir.

Nos hemos enrrollado un poco, pero dada la capacidad de tu mente frente al surrealismo, creemos que has entendido que te deseamos lo mejor y que en medida de nuestra posibilidad vitual te abrazamos para compensar la carente presencia de la portuguesita.

Si, ya sabemos... no es lo mismo

Un abrazo doble, amigo Antón.

Rodrigo D. Granados . dijo...

¿Antón, quien es Antón?, hasta ahora había visto al impresentable de Lucybell Guerrero recorrerse todos los nombres posibles con la "R" menos el mío, si vamos a empezar con la "A", ¡vamos apañados!
Muchas gracias a ambos por desearme pronta mejoría, no veo el momento de que me dejen ir casa a ver si puedo reencontrarme con la morena ardiente.

India Ning dijo...

Me parece flipante que esté usted publicando desde febrero y no me haya enterado. Flipante y dramático, porque ahora tendré que leerme todo lo escrito hasta el momento.
Además del tiempo que me supondrá dar aviso a cuchis, a pandas, y por supuesto a las autoridades pertinentes.

A pesar del tremendo sofocón, me alegra, Don Rodrigo, poder estar al día de sus historias fermosas.

Siempre a sus pies.

P.D. Se ha ganado unos merecidos zapatos.

Logan y Lory dijo...

Perdone Vd. nuestro lapsus "antoniano" estimado Rodrigo,se ve que estamos mayores y el subconsciente nos juega malas pasadas. En todo caso deseamos que su deseo de rencuentros moreniles se haga prontito realidad.

Un abrazo grande grande.

cristal00k dijo...

Oiga, le veo en plena forma y metiéndose en el bote a Pom bollitas y port uguesitas varias.

Y es que despertarse a las 4 de la mañana en Canarias, solo puede ser por que su admirado Gurú Chango, le está iluminando sin duda alguna en esos y otros menesteres.

Y aunque por una parte la esperanza sea siempre lo último que se pierde... yo le aconsejo aprovechar, sean rubias o morenas... que la ocasión la pinta calva, Don Ramón. Y las Sirenas son puro espejismo amigo, y por el momento andan perdidas y varadas en el ancho mar y parece que no estén por la labor.

Mejórese de esa encía y que su Chamán le siga conservando la inspiración.

¡A mandar!

Alicia dijo...

"Desde que me caí por esa madriguera me han dicho qué tengo hacer y quién debo ser. Me han encogido, aumentado, arañado y metido en una tetera, me han acusado de ser Alicia y de no ser Alicia, pero éste es mi sueño, y yo decidiré cómo continúa"

Así que yo no me preocuparía mucho, en cualquier momento recupera la memoria y todos esos datos.

Antígona dijo...

Poquita cosa, ¡y acaba con usted en el hospital! ¿No será que en algún momento le mostró su decepción por no tener las redondeces que mostraba en el anuncio del sueño y la morena acabó por liarse a tortas con usted? :P

Cuídese y sobre todo lleve cuidado con sus próximos sueños, no vayan a tener tan mal final como éste. ¿O no ha aprendido usted todavía a dirigir sus sueños? Ah, es un arte lleno de misterios, pero no imposible de aprender ;)

Un beso!

Lúzbel Guerrero dijo...

¡PLÍÑ! un diez RAIMUNDO; pero no al testo, que es un poco rarito, estoy plineando sin más y acabo de adelantarme a la competensia

Antón Abad dijo...

Buenos días Don Ruperto, me parece que le dejaron saludos para mí, haga el favor de dármelos que tengo que embarcar dentro de media hora. Gracias.
¡Que la vida le atalante! y que se mejore, si veo a la portuguesa la capturaré para Ud.

cristal00k dijo...

Pero bueno, ¿el Abad por estos pagos? ¿pero donde se mete hombre de Dios? (aunque no sé yo...)
¿pero vd. no estaba desaparecido en combate???
Si no es que, es un mensaje del "más allá"... ya no se puede fiar una ni de los anacoretas.
Siejjjqueeee

Antonio H. Martín dijo...

Hola, don Rodrigo.
Soy nuevo por estos pagos y he llegado hasta aquí un poco al azar, o de rebote, si se me permite la expresión.
Y bueno, sólo decirle que me lo he pasado bien leyendo su sueño, y disfrutando de su buena prosa.
Leo que está usted ingresado por no sé qué dolencia. Pues le deseo que se recupere pronto.

Un saludo.

la jardinera dijo...

¡¡Hay que ver!! Desde Febrero con nuevo blog y yo con estos pelos. No puedo seguir escribiendo sin antes echarte una bronca sonora por la desfachatez de no haber avisado, hombre!! Tampoco cuesta tanto unas líneas de cariñines y noticias lindas.

¿Es cierto que estás en el hospital? Te llamo un momentito de estos y nos ponemos al corriente.

Hasta entonces besos y un abrazo grande,

cristal00k dijo...

http://cristal00k.blogspot.com/2010/09/despues-de-la-breve-polemica-suscitada.html

mangeles dijo...

Llego tarde pero con compañía de aDSL nuevecita.....Espero que ya esté recuperado del todo mi querido D. Rodrigo Dá de VIVIR...

besos

Gárgola dijo...

Vaya por diosss, D. Rodrigo, que me había perdido esta.
Esto de portuguesitas bellas me suena de no sé qué... Quizá de alguna historia de la isla, al sur de todo, colonizada por ‘açorianos’ (son también portugueses, ¿no???). En fin, que se me va la pinza. Será el efecto del jet leg o del sumo de maracujá, vete tú a saber...
En cuanto a otros contenidos más mundanales, pues por mal que me cueste, estoy completamente de acuerdo con lo expresado en lo políticamente incorrecto. Por supuesto y no lo digo sin una punzada en el pecho, con el tema de la genética. Por cierto, ayer me pasó una en el tren... pero este comentario ya se está alargando mucho, ya le contaré en otra ocasión.
Encantada en encontrarle en tan buena forma, después de los percances ocurridos.

Kelvin le saluda con un ósculo en la calva.

De mi parte un fuerte abrazo.